
¿Qué significa realmente que los niños coman variado?
“Hay que comer variado” es probablemente uno de los consejos de alimentación más repetidos. Sin embargo, cuando se trata de niñas y niños, puede ser difícil saber qué significa llevarlo a la práctica. ¿Es necesario preparar un menú completamente diferente cada día? ¿Un plato debe contener muchos ingredientes? ¿Hay que conseguir que los niños coman de todo?
En realidad, una alimentación variada no significa comer todos los alimentos existentes ni preparar recetas nuevas en cada comida. Se refiere a incorporar diferentes alimentos, tanto dentro de un mismo grupo como entre distintos grupos, de manera que la alimentación aporte la energía y los nutrientes que el organismo necesita para crecer, desarrollarse y realizar sus funciones.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que una alimentación saludable se sostiene sobre cuatro principios: suficiencia, equilibrio, moderación y diversidad. Esta última implica incluir una amplia variedad de alimentos nutritivos dentro de los diferentes grupos de alimentos y entre ellos.
Comer variado no significa comer algo diferente todos los días
Uno de los errores más frecuentes es pensar que variedad equivale a novedad constante. Una familia no necesita preparar decenas de recetas distintas durante la semana para que niñas y niños tengan una alimentación diversa. Algunos alimentos pueden repetirse y formar parte habitual de las comidas.
Por ejemplo, los frijoles pueden aparecer un día acompañando arroz y verduras, otro dentro de una quesadilla y otro como parte de una sopa. El ingrediente se repite, pero la alimentación puede seguir siendo variada porque se combina con otros alimentos y preparaciones.
Lo mismo sucede con frutas, verduras, cereales y fuentes de proteína. Una alimentación puede tener alimentos recurrentes y, al mismo tiempo, ofrecer suficiente diversidad.
Lo importante es observar el patrón de alimentación a lo largo de los días, en lugar de esperar que cada comida individual sea completamente diferente.
¿Por qué necesitamos diferentes alimentos?
No existe un solo alimento que proporcione por sí mismo todos los nutrientes que una niña o un niño necesita. Los alimentos aportan diferentes combinaciones de carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, minerales, fibra y otros componentes.
Por ello, incluir diferentes grupos ayuda a cubrir las necesidades nutricionales.
La OMS señala que una dieta diversa está asociada con una mayor probabilidad de satisfacer los requerimientos de vitaminas y minerales. Entre los alimentos que recomienda integrar se encuentran frutas, verduras, cereales integrales, leguminosas, frutos secos, semillas y fuentes de proteína de origen animal, dependiendo de las características y necesidades individuales.
La variedad, entonces, no busca convertir cada comida en una lista interminable de ingredientes. Su propósito es evitar que la alimentación dependa siempre de un número muy reducido de productos.
Comer variado tampoco significa prohibir alimentos
Otra confusión frecuente consiste en interpretar una alimentación saludable como una división rígida entre alimentos “permitidos” y “prohibidos”. La variedad debe convivir con otro de los principios planteados por la OMS: la moderación. Esto significa que no todos los alimentos necesitan consumirse en la misma cantidad o con la misma frecuencia.
La base de una alimentación saludable está formada principalmente por una variedad de alimentos nutritivos y mínimamente procesados, mientras que aquellos con cantidades elevadas de azúcares libres, sodio o determinadas grasas deben limitarse.
UNICEF también aconseja evitar convertir ciertos alimentos en premios o castigos y señala que las prohibiciones rígidas pueden aumentar el deseo hacia determinados productos. Por eso, enseñar a comer variado también implica enseñar que la frecuencia, la cantidad y el contexto importan.
La alimentación familiar también enseña
Los niños aprenden sobre comida mucho antes de comprender conceptos como proteínas, fibra o vitaminas. Aprenden observando. Ven qué alimentos se compran, cuáles aparecen habitualmente en la mesa, cómo comen los adultos y qué comentarios se hacen alrededor de la comida.
Por eso, ofrecer diversidad puede convertirse en una experiencia familiar. Probar una fruta de temporada, preparar una verdura de otra manera, permitir que los niños participen en la cocina o dejarlos elegir entre dos opciones disponibles puede aumentar su familiaridad con los alimentos. La variedad deja entonces de ser una obligación nutricional y se convierte en parte de la vida cotidiana.
La variedad también puede adaptarse a la cultura y al presupuesto
Comer variado no significa recurrir a ingredientes costosos, productos importados o alimentos de moda. La OMS reconoce que la composición exacta de una alimentación saludable depende, entre otros factores, de la edad, las necesidades individuales, la cultura, las costumbres alimentarias y los alimentos disponibles localmente.
En México existe una gran cantidad de alimentos cotidianos que permiten construir combinaciones diferentes: tortilla, maíz, arroz, avena, frijoles, lentejas, huevo, verduras, frutas de temporada, semillas, lácteos y productos de origen animal, entre muchos otros.
Comprar frutas y verduras de temporada, alternar diferentes leguminosas y aprovechar los ingredientes disponibles en casa puede ayudar a incorporar variedad sin transformar por completo el presupuesto familiar. Una alimentación variada debe ser, ante todo, posible de mantener en la vida cotidiana.
Entonces, ¿qué significa realmente que un niño coma variado?
Significa que su alimentación no depende siempre de los mismos dos o tres productos. Significa que, a lo largo de los días, tiene oportunidades de conocer diferentes frutas, verduras, cereales, leguminosas y fuentes de proteína, de acuerdo con su edad, cultura, disponibilidad de alimentos y necesidades individuales.
También significa permitir que algunos alimentos se repitan, aceptar que existen preferencias personales y comprender que aprender a comer es un proceso. No es necesario preparar un menú perfecto. No es necesario que cada plato tenga todos los grupos de alimentos. Tampoco es necesario conseguir que un niño disfrute absolutamente de todo.
El objetivo es mucho más realista: construir poco a poco una alimentación suficientemente diversa, equilibrada y flexible que aporte diferentes nutrimentos y permita desarrollar una relación positiva con la comida.
Bibliografía
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia [UNICEF]. (s. f.). La nutrición en la primera infancia. UNICEF. https://www.unicef.org/es/nutricion-primera-infancia
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia [UNICEF]. (2022). Criar a tu hija o hijo para que coma de forma saludable. UNICEF América Latina y el Caribe. https://www.unicef.org/lac/crianza/alimento-nutricion/como-criar-tu-bebe-para-que-co
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